martes, 28 de octubre de 2008

Mi reina preciosa

Solo te quiero decir, que por favor no digas nada, ahora mismo pondràs tus dedos sobre mis ojos, aliviarè tus culpas que no son las mìas.

Inocente pintè un cuadro en las cenizas del cigarro que dejabas cada
vez cuando un demonio crispaba tu ser, era un cuadro eterno algo gris pero vivo.

Al deberte nada soy libre, con vuelos reales de la piel que quema al sol, que alumbra las estrellas desde el fondo de mi cama vacìa que no es llenada por tì, porque no existes, necio te invento con lo ausente, una vez màs miro, escudriño con las mismas palabras, metaforas cortas, abismos de colores, nada.

Tus labios imaginados son mios, mi piel que envejece suavemente te pertenece al bañarme pensando en ti, en tus manos, en tu espalda, en todo lo que invento como si fueras de carne.

De manera sencilla te amo.

Mañana comprarè pintura, cubrirè tu cuerpo de azul con blanco,
te vestirè de Girasoles, juntos cantaremos la misma canciòn de siempre.

Varias libelùlas vendràn,mariposas azules tambien.

DEJÁ VU.

1 comentarios:

Blogger Samantha ha dicho...

La poesía para mí, es un constante reclamo a la realidad y a la fantasía. En donde la creatividad del escritor es la que golpea la conciencia de quienes leen sus versos. No hay nada más satisfactorio que uno solo de sus versos se pasee por la conciencia de los lectores...."Mi reina preciosa....solo te quiero decir que por favor no digas nada" me llevo este verso a dar un paseo por mis playas solitarias atascadas de nubes grises, tan grises como las cenizas del cigarro que se crispan en tu infierno, Poeta.

29 de octubre de 2008, 13:00  

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