sábado, 28 de febrero de 2009

Rosas en Manos de Anas

Si claro, son para tì, tomalas ponlas en algun florero viejo, no importa, anda por favor,
no te preocupes vengo de cerca, pero estaba lejos, en mi mundo no hay espejos, ni pinturas en la cara, el alma sale por los ombligos, y descansa en los corazones, anda pon los girasoles en agua.

Quiero ver lo tiernas que eres, haciendo tal trabajo hermoso, espera ya tengo el agua del arroyo,
esta fresca, algo fria, pero todo es alegre ahora.

Vine con ojos para tì, pasò el tiempo, pero todavìa te amo, lo sè, ya caminas màs lengo, y casi no puedes ver, eso sabes que nunca me importò, amè tu alma, amè todo aquello que escondìas, quiero ver la cabaña, los vegetales en la tiera, hagamos un parentesìs, tranquila no digas nada, no importa, sè que nunca amaste, ya sabes que para mì no tuvo importancia, mira aquì te traigo un regalo se llama Luigi, es un aguila arpìa esta pichòn todavìa, lo recogì en el camino, perdiò su nido como yo, hemos venidos los dos para descansar en tu regazo.

Aquì tengo Rosas para las Anas, asì se llaman es cierto, no te dirè, es mi secreto.

Pero sabes, mi amor es amor, recuerdalo.

Buscarè un arbol de mango.

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