sábado, 30 de mayo de 2009

Adiòs en Sàbado con Domingo

Se me acaban los sueños
los ultimos son sacados
de una gaveta escarlata,

se acaban sueños
detendrè algunos
los detendrè lo màs que pueda,
se me acaban los sueños,
no sè que hacer,
escucho como siempre nada,
como cuando puedo, como cuando abro la boca,
en la misma habitaciòn:
escucho a Campanella ( Litz),
la escucho me la trago, pero no entrega sueños,
no puedo inventar metàforas, ni nuevos amores,
ni soles verdes, pero, puedo inventar mi muerte,
entre Claro de Luna ( Debussy) y mi alma que escapa,
donde, donde, donde hay un farol que no guìa, que no alumbra
sueños, mi boca esta seca, seca como la noche, como la madrugada escasa,
como la sequedad de un caminar que no llega, e invento que llega,
fantasmas solo fantasmas podrè inventar para hacer un collar de esmeraldas
para colgarlas en mis dientes, morderlas, sangrar verde, alucinar que en algùn tiempo:
fui joven, deseado, amado, pero no, no, grito que no, porque grito màs alto,
alto como lucero que se apaga como cuerpo ausente de amor, de alguna pasiòn, de tal vez estrella sembrada en mi cielo, lo sè,
demencia entre bastidores, sin telones que se levantan, la obra venciò cuando el nacer diò vida a mi vida.

Estabas.

Madre, madre, figura, estatua, caminante de mi alma,
madre, madre femenina madre, siempre dirè que te extraño,
siempre te dirè que te amo, siempre eres, siempre en mi alma
que camina putrefacta buscando tu abrazo, tus besos, tu mano grande,
suave, que tomaba cuando yo era ya viejo en los caminos, viejo en andares, viajando como tu hijo lejano, oh madre llovizna eterna,
siempre te buscarè, siempre serè tu hijo.

¿Podrìas venir y leerme un cuento,
sì, sì, te dejarè ir,
no, no, miento no podrè dejarte ir.

Ven a mi tarde.

Estoy solo, pero importa un bledo,
abrirè una lata de jamòn de puerco,
que importa cuando tienes ausencias.

Me declaro culpable de cualquier acusaciòn
no importa,
abre mi estomago,
deshilacha alguna vena.

Me voy.

Sin aplausos los muertos son sordos.
yo te miro.

Sigo en Domingo:

Amanecì alegre, càlido, mi lecho està meditabundo,
algunas luchas internas van y vienen, pero aquì estoy
conmigo, con ustedes,

ya es tiempo querido Samuel:
que abandones la soledad, ya es tiempo de mirar cielos nuevos.
Siento logros que bajan por mi espina dorsal, no siento besos
en mi cuerpo, no siento madrugadas completas, despierto, me levanto,
orino, vuelvo a dormir, mis demonios me hacen señas, se esconden bajo
la cama, cuelga mi mano me jalan, los muerdo, los amo, los odio,
oh benditas las letras, letras, letras, que gritan por mì en el vacìo donde caigo lento, lento,
hambriento de un beso que se pudre en mis labios, asì voy, vamos, iremos, voy solo,
comprarè un gato, no puedo cuidarlo, un perico tampoco, quizàs vaya al mercado de abastos,
donde venden almas, cambiarè la mìa, la pintarè de arcoiris, buscarè a todas las madres
que me hicieron nacimiento en vidas anteriores, las amarè me cubrirè de sus brazos,
dirè el amor que les tengo, dirè lo que hice sufrir a mis semejantes, tambien el amor que entreguè
en bastos caminos, sangro, empiezo a sangrar, solo yo, yo sin nadie que empuje mi sangramiento,
yo solo yo, nadie màs, ahora me canso, canso mi espiritù, perdòn, perdòn, me refugio nuevamente en mi cama, me voltearè de lado muchas vences, pensarè en ti dulce amor,
mujer de velos, mujer del alma mìa, mujer pèrdida por mi propio amor, noches cabrones,
buscador de tus ojos, buscador fatal, suicidios mentales, los dedos se me cansan queridos lectores,
soy màs que mis letras, soy ustedes que leen, que buscan, que caminan.

Me irè al supermercado comprarè algunas uvas, pan, queso cabra, pasarè desapercivido sin bullas, quizàs alguna histeria silenciosa estarà conmigo, pero bien, todo bien, la pasarè alegre en este paseo volatil.

Hoy es Domingo, no te amo.



3 comentarios:

Blogger Marina Centeno ha dicho...

Cada que te detienes en el camino, Príncipe, y se te agotan los sueños y ya no tienes boleto de regreso, viene "Ella": inmensa, pálida, con su ausencia en los ojos y su inmensidad de Madre...y te abre el corazón para indagar tu alma...y te recorre Hijo y te sublima Madre...Madre...Madre.

Sí, ciertamente: "Sin aplausos: los muertos son sordos"...hay un muerto que sólo escucha el repiquetear del silencio y la tristeza que gotea ausencia y habla en el poema cuando su palabra tristemente calla.

Abrazos apretados, Poeta.

30 de mayo de 2009, 15:59  
Blogger Marina Centeno ha dicho...

¡Cuánto me dueles,Príncipe!...para cavar la fosa se necesitan manos, para sufrir la ausencia se necesitan lágrimas...para morir en poema se necesitan palabras.

Manos, lágrimas y palabras: Poema.

Volví al poema, para dolerme, para impregnarme de esa ausencia que se escurre entre las lágrimas y que sólo la palabra es una certeza entre las manos repletas de soledad.

Te abrazo nuevamente, Poeta.

30 de mayo de 2009, 19:40  
Blogger Marina Centeno ha dicho...

Esa bitácora de encuentros que presentas, Príncipe, en donde la sucesión de días merecen la reseña, me hace calendarizar tu constancia y sufrimiento. Me acerca diariamente a tu cuaderno de tristezas.

Hacia dónde van los sueños, me pregunto y sólo me responde un verso: hacia al Poeta.

Saludos y abrazos apretados.

31 de mayo de 2009, 19:31  

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