jueves, 21 de julio de 2011

Ensalada roja en petalos sin color.

Se enredan mis manos en noches imaginadas
un ruiseñor sueña alondra confundida
los amaneceres retardan tus ojos en la luna
que fundida queda en las noches cuando el amor grita
grita, grita, sigue gritando para seguir gritando más,

no escondas tu voz entre girasoles que adornan la mesa
redonda donde dejas tu voz, mas que voz son voces que no descansan
al ritmo de un quizás o un tal vez,

ven, y ven, que vengas viniendo, como vino añejo, como calle vieja
con melodía tocada, así así, así más así, pero no te quedes con la sombra
que las estrellas esperan nacer de tu piel, de tu ojos, de màs sueños sin inventar otros màs.

Asì, ven con el viene viene que ya viene, viniendo viene, oye el viento que se abre paso,
como caballos entre un fuego que nace de chispa de montaña, así viene el viene, sin retraso ni apuro, llega puntual como un tango sufrido para nacer alegre.

Dame aquello que no se olvida, pero se guarda como novia de pueblo entre campana tocada sin pueblo ni iglesia pero, si en parque blanco con farol que alumbra.

Ya.....lee mis ojos baila con la mirada.

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