domingo, 28 de junio de 2009

Querido Domingo

Domingo lluvioso
acogiste en tu seno
mi cansancio,

dormí en tu tarde silenciosa
en un mano a mano
con tu mirada,

ganamos los dos,

logré dormir horas
tenerte con campanas
mirando loros volando por mi ventana,

ya es noche, víspera de sueño,
acomodarè mi cabeza,

Volaré sin mente,
ocupación pasa,
no seré yo quien toque tu puerta esta noche.

Importancia nefasta,
cantos gregorianos al final de la vereda.

Sigue claro de luna,
tengo mis pasos,
algún camino me espera,

tengo lo ganado
mastico sin dientes, ni encías.

Mastica el alma.

Añoro amor,
amores que aman
que cuidan,
amores que cierren mi boca
con labios amorosos,

Añoro cuerpo tibio
cuando la madrugada baja en mi piel,

Añoro besar algo que no tengo,
que no vive,
escribo inventando lo que existe sin mi.

Tomo martillo
clavo mis fuerzas
en paredes armadas,
marco la marca del quizás,
de un hubiera o un tal vez.

Para nadie escribo,

cincel en mi alma
graba piel
carcomida por el polvo.

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