jueves, 16 de febrero de 2012

Confesión y Condena

Atiende mi demencia, giro mis ojos lágrimas en el tiesto buscan sombra mal pagada,
amanecí buscándote entre mi alma, entre mis dedos, entre bálsamos,
no hagas caso soy histriónico pero amar es parte de dos, hablaré a tu oído de manera baja del dolor inentendible que me provoqué como suicida que hace de su agonía pecado contra la vida,
lo sé, lo sé, comen los cuervos mis despojos,
ahora en la desolación te busco, eres fresca de agua como aquellos mangos que su jugo se escurría de mi boca.


Mirare con oscuridad propia,  luz que espero nazca y libere melancolía, 
me declaro culpable de algún acto atroz cometido por mi ignorancia, me amarro grilletes, me suelto grilletes,
me recuesto, me acuesto, me pongo de pie, sigues estando como la grandeza tan grande que no puedo ver.


Me condeno a vivir sin ti, no recuerdo la razón de nacer, olvidé abrir los ojos, se me hace difícil mirar,
no soy quien soy, soy el que no sé quien soy, doy tumbos por mi ceguera me sostengo de ramas rotas nado en arenas movedizas, ya casi soy leproso....


(silencio)..........


No te vayas deja verte cuando muera sin altar de oro, sin altar de barro, sostén mi mano de pecador.


Cuando el momento llegue pondré en mi estancia tu nombre para que seas tu la que me empuje al infierno que seguramente será mi morada.....


Hoy quiero decirte más de una metáfora más de dos metáforas, más de tres metáforas, quiero decirte aquellas palabras que se callan cuando se ama.

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