miércoles, 11 de enero de 2012

Oda al misterio

Hago mi espada a un lado, es largo su filo, es larga venganza,
esmeraldas incrustadas, diamantes en fila,
no hay mucho que empuñar cuando la envidia se enfila pequeña
por las espaldas sin combate noble.

Pondré piedras de lado a lado, con un agujero rojo por donde
soplar la vida blanca sin capacidad de odiar.

Ven noche hoy no me dejes soñar,
arropa mis sueños de antaño girando la flauta haciendo del compás
un niño en marcha que anda, marcha, vuelve andar, vuelve a marchar.

Hay cambio de expresión saltaré junto a la montaña, pondré en mis manos
hilos con papalote, volaré tan alto sin despegar de la tierra,
miraré tan largo que mis ojos serán pueblos al lado de verduras frescas,
de cielo celeste, de mar abierto.

A esta hora, hora propia, la hago mía.

Siento dolor en mis pies
sube por mi columna vertebral liberando mi alma del sufrir de una carne pasajera.....

Sin reír me rio, sin llorar lloro,
esta noche,noche, no me dejes soñar,
soltemos amarras, si lo sé, cierro mis ojos.

Allá mira, esta mi madre....dejame tomar su mano,
sonríe conmigo, recuerda ella que soy su hijo,
le daré un beso, le diré un secreto antes de partir,
le diré otra vez que la amo, que nunca la olvidaré,
si ya sé, tenemos prisa, pero ella es mi prisa, mi soy,
y yo ella.......

Esta noche no quiero soñar......no quiero irme,
vete noche, vete rápido, me quedo con mi madre,
tengo el cabello gris, casi blanco, la espalda se dobla,
pero soy su hijo y ella me recuerda, anda vete,
me quedaré entre sus brazos lugar seguro para mí,
el mimo viene, venimos todos, vengo con muchos de mí,
pero soy...........pierdo peso.

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