lunes, 14 de septiembre de 2009

Cristales en reparacion en Lunes y Septiembre

Vino la niebla entre la claridad del dia, cuando miraba luceros en mi mente,

siento un trueno en mi alma que desbasta lo que nacìa al ritmo cadencioso
de la imaginaciòn circense, tomarè algun atajo irè de prisa, correrè màs
ràpido que los animales en el serengueti que buscan salvar un pellejo mordido.

Me irè con el reflejo de la noche, al vaciarte de mi ser.

Tomo lìquidos para calmar la sed que naciò de tus arroyos,

màs solo el silencio me llevò a ti,

ahora los lamentos del amor hacen presente una agonìa
màs lenta, màs tortuosa.

No tengo pecho, ni golpes para el,
busquè las espinas en la rosa verde
que enterraste en mi sueño.

Ahora la hora es larga
cuando el dolor alarga una espera
que tiñe el tic-tac-tic de gotas
cayendo donde tu lecho era mi lecho
sin mimos, sin colores, sin entradas de circo.

Izo mi pañuelo blanco
tejido de acordeòn.

No te precoupes
saldrè por la puerta
de la cocina.

Gracias por la velada,
el vacìo fue exquisito
la moraleja sabia.

Yo; el perfecto imbecil
de cara roja.

Mi nombre es Samuel.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Página principal