sábado, 14 de febrero de 2015

Su susurro

No era público ni vendían entradas para verlo,
pero seducía caminos
cuando el silencio era un lujo sinuoso, mal interpretado.

Su vestido era la noche con su gran sombrero de girasoles rojos.

Observaba el río bajar y cantar, sentado en alguna esquina enamoraba sus letras
dibujando la estela a su paso
sentado suspiraba,
agarraba un tallo para abanicar la neblina y poder leer alguna rima mal entonada, alguna voz ahogada, para derramar el tiempo dulce, el aroma perfecto de la resurrección del amor.

No era público pero, caminaba libre.

Se le miraba la capa al pasar, con su paso lento sin pereza, casi no miraba pero, se entregaba a la contemplación de un ave lanzarse al vacío en pos de un vuelo fantástico, miraba sin ningún  punto fijo pero, percibía las manos del universo acogerlo, sí era el: El insecto Poeta.

No tenía océano pero navegaba en un lágrima buena,
era el, de tanto caminar se volvió camino, se volvió....y volvió a su lugar.

No era público pero, era feliz.



Silencio.

Se exterminaron las palabras, esta noche queremos soñar, sueltas mi mano caigo al cielo, vuelo con el infinito dejo el cuerpo colgado en algún guarda ropas sin llave ni testigo de mi muerte sola, de mi muerte viva.

Gracias por venir, y leer ( decía la leyenda).

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